Desde la creación de los cielos y la tierra, de la noche y el día, de los animales y la vegetación; en fin, desde la creación del planeta y de la vida que habita en el; jamás ha existido un ser como el hombre.
DIOS parece ser un muy buen artista, un excelente artesano, que utiliza elementos tan ordinarios y simples, como palabras y el polvo de la tierra. Toda obra suya es acorde a un diseño único e impredecible, cosa que los críticos del arte no le prestan atención. El mundo, es la obra más espectacular que vi en mi vida -y eso que nunca viajé fuera de mi provincia- el simple hecho de ver el cielo despejado o con nubes blancas o grises es para mí una belleza impresionante, una obra digna de admirar; y ni hablar cuando el cielo esta repleto de estrellas. Ver en las películas esas aguas cristalinas, esos paisajes de diferentes colores y formas, es algo verdaderamente hermoso.
Pero ante todo eso, y ante todas las especies que habitan en la Tierra; el hombre es la creación más sensacional y perfecta que DIOS pudo imaginar y hacer. Basta con ver como está organizado cada nervio, cada órgano, cada vena y vaso sanguíneo, cada parte de nuestro cerebro, cada hueso de nuestro cuerpo! Somos una obra arquitectónica magnífica! Pero, se podría decir lo mismo, de los animales y demás especies. Sólo que hay una pequeña y gran diferencia. El hombre fue dotado con algo que ninguna otra especie lo fue. La libertad. La libertad de pensar por sí mismo, de actuar por sí mismo, de obrar según sus propias convicciones. Esto lo diferencia de un animal, y de un robot programado para seguir órdenes sin un margen de error. Un claro ejemplo de esta libertad, es el primer acto de desobediencia del hombre hacia DIOS:
2 “…15 Dios el Señor tomo al hombre y lo puso en el jardín del Edén para que lo cultivara y lo cuidara, 16y le dio este mandato: “Puedes comer de todos los árboles del jardín, 17pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no deberás comer. El día que de el comas, ciertamente morirás…”(Génesis 2:15-17)
3 “…1 La serpiente era mas astuta que todos los animales del campo que Dios el Señor había hecho, así que le pregunto a la mujer: - ¿Es verdad que Dios les dijo que no comieran de ningún árbol del jardín?2 –Podemos comer del fruto de todos los árboles -respondió la mujer- .3 Pero, en cuanto al fruto del árbol que esta en medio del jardín, Dios nos ha dicho: “No coman de ese árbol, ni lo toquen; de lo contrario morirán”. 4 Pero la serpiente le dijo a la mujer: -¡No es cierto, no van a morir! 5Dios sabe muy bien que, cuando coman de ese árbol, se les abrirán los ojos y llegaran a ser como Dios, conocedores del bien y del mal. 6La mujer vio que el fruto del árbol era bueno para comer, y que tenía buen aspecto y era deseable para adquirir sabiduría, así que tomo de su fruto y comió. Luego le dio a su esposo, y también el comió. 7En ese momento se les abrieron los ojos, y tomaron conciencia de su desnudez. Por eso para cubrirse entretejieron hojas de higuera…”(Génesis 3:1-7)
Si tomamos en cuenta el hecho de que DIOS nos hizo a imagen y semejanza suya; se está indicando con el término imagen, el aspecto o apariencia que tiene DIOS, esto no quiere decir que sea "un humano superpoderoso"; por otro lado, cuando tomamos el término semejanza, desde mi punto de vista, se refiere a la capacidad que tiene el hombre de crear, al igual que su PADRE (PADRE, en el sentido de creador, o sea DIOS mismo, tanto el PADRE, como JESúS y EL ESPíRITU SANTO); y a la capacidad de decidir, elegir, pensar y razonar, amar incondicionalmente, consolar al prójimo, ayudar y socorrer al que necesita, obrar por sí solo. El hombre es "un ser moral":
"(...) La unión de Dios el creador con un cuerpo carnal produce el "nuevo hombre". Este nuevo hombre es un ser moral. A diferencia de un animal, conoce el contraste entre el bien y el mal, entre lo bueno y lo malo(...)."1.
"(...) La unión de Dios el creador con un cuerpo carnal produce el "nuevo hombre". Este nuevo hombre es un ser moral. A diferencia de un animal, conoce el contraste entre el bien y el mal, entre lo bueno y lo malo(...)."1.
Hay personas que dicen -¿Por qué DIOS nos dio tanta libertad? ¿No se da cuenta que a causa de ello pasan cosas terribles en todo el mundo? Y yo les respondería –No es culpa de DIOS que existan los asesinatos, las violaciones, los saqueos, los asaltos y robos, la infidelidad, entre otras cosas; sino del mismo ser humano que no sabe usar dicha libertad, lo cual agradezco a mi PADRE por haberme dotado con tan magnífica cualidad.
DIOS le dio dominio absoluto al hombre, sobre todo ser viviente, y que sometiera la Tierra a su dominio. Ésto, y cosas como, el sacrificio de su único hijo, el perdón a través del genuino arrepentimiento, y hasta el hecho de saber cuantos cabellos hay en nuestras cabezas y cuantos se cayeron, son pruebas del increíble e inmenso amor que DIOS siente por el ser humano; sin duda alguna somos su creación más amada y preciada:
1 “…25Dios hizo los animales domésticos, los animales salvajes, y todos los reptiles, según su especie. Y Dios consideró que esto era bueno, 26y dijo: “Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza. Que tenga dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves del cielo; sobre los animales domésticos, sobre los animales salvajes, y sobre todo los reptiles que se arrastran por el suelo.”27 Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó, 28y los bendijo con estas palabras: “Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar y a las aves del cielo, y a todos los reptiles que se arrastran por el suelo.”29También les dijo: “Yo les doy la tierra, todas las plantas que producen semillas y todos los árboles que dan fruto con semilla; todo esto le servirá de alimento. 30Y doy la hierba verde como alimento, a todas las fieras de la tierra, a todas las aves del cielo y a todos los seres vivientes que se arrastran por la tierra.” Y así sucedió. 31Dios miro todo lo que había hecho, y consideró que era muy bueno. Y vino la noche, y llego la mañana: ese fue el sexto día..." ( Génesis 1:25-31)
"...Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que allí fijaste, me pregunto:
"¿Qué es el hombre, para que en él pienses? ¿Qué es el ser humano, para que lo tomes en cuenta?"
Pues lo hiciste poco menos que un dios, y lo coronaste de gloria y de honra; lo entronizaste sobre la obra de tus manos, todo lo sometiste a su dominio: todas las ovejas, todos los bueyes, todos los animales del campo, las aves del cielo, los peces del mar, y todo lo que surca los senderos del mar..." (Salmos 8:3-8)
"...Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que allí fijaste, me pregunto:
"¿Qué es el hombre, para que en él pienses? ¿Qué es el ser humano, para que lo tomes en cuenta?"
Pues lo hiciste poco menos que un dios, y lo coronaste de gloria y de honra; lo entronizaste sobre la obra de tus manos, todo lo sometiste a su dominio: todas las ovejas, todos los bueyes, todos los animales del campo, las aves del cielo, los peces del mar, y todo lo que surca los senderos del mar..." (Salmos 8:3-8)
El hombre goza de su libertad; pero a veces toma las decisiones equivocadas en cuanto a su uso. Él es responsable de su propia libertad, y de las consecuencias que ésta trae consigo.
Nacemos con el pecado como si éste fuera una potencia que aún no se ha puesto en práctica; depende del tipo de elecciones que hagamos en nuestra vida, estas elecciones son las que podrán activar o no esta potencia.
DIOS no busca personas puras e intachables, libres de todo pecado; sino que escoge a las personas que con su libre albedrío (libertad de elección), deciden elegirlo, serle fiel, honrarlo, servirle, y amarlo de todo corazón, sin ninguna obligación. Mi PADRE creó a la criatura perfecta, capaz de ser fiel y grato con él; pero también capaz de rechazarlo y negarlo como su creador.
Referencias:
* Santa Biblia Nueva Versión Internacional Héroes (2008) Ed. Vida.
* 1 Derek Prince (2008) Guerra en los cielos. Ed. Desafío. Cap. 5 pag 82.
* 1 Derek Prince (2008) Guerra en los cielos. Ed. Desafío. Cap. 5 pag 82.
No hay comentarios:
Publicar un comentario